Octubre es el Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama, una campaña anual para aumentar la conciencia sobre esta enfermedad.

De acuerdo con el Colegio Americano de Radiología, las mamografías han ayudado a reducir la mortalidad por cáncer de mama en los Estados Unidos en casi un 40% desde 1990.

Las estadísticas indican que hasta un 21 por ciento las pacientes de cáncer de mama tienen entre 40 y 49 años, y que estos tumores son más propensos a tener rápido crecimiento.

Afortunadamente, las mamografías permiten encontrar tumores en las primeras etapas, cuando son fáciles de tratar.

Las mamografías también pueden hallar microcalcificaciones, pequeños depósitos de calcio en el seno que a veces son la primera indicación de cáncer.

Actualmente el cáncer de seno es muy tratable, pero la detección temprana es clave. Toma en serio el cuidado de tu salud y acude a hacerte una mamografía.

En Boston Medical Center hay un equipo multidisciplinario de especialistas que trabajan juntos para diagnosticar y, en su caso, cuidar y apoyar a cada paciente durante todo el tratamiento que requiera.

1. Puede salvar tu vida

No siempre se siente un tumor que empieza, pero las mamografías pueden detectar un bulto hasta dos años antes de que sea palpable. Esa es la mejor razón del mundo, ¿no crees?

2. Ganas tiempo

Incluso si el estudio revela un tumor, va a encontrarse en una etapa más temprana que si se hubiera detectado al palparlo, así que requerirá un tratamiento menos agresivo, que causará menos incomodidades. Es muy probable que la cirugía sea discreta y poco notoria y que solo se requieran algunas sesiones de radioterapia. La quimioterapia no es parte del tratamiento en el caso de tumores pequeños y encapsulados.

3. Es rápido y sencillo

Toma alrededor de 20 minutos. La primera mamografía siempre causa un poco de ansiedad, pero esto se debe a que es un procedimiento desconocido. Si te relajas y acudes con profesionales en los que confíes, verás que no tienes por qué estar nerviosa.

4. Es seguro y te da serenidad

Aunque muchas le temen a la radiación, la cantidad a la que te expones durante una mamografía es muy pequeña, y a cambio sales con la tranquilidad de saber que te encuentras bien. Además, después de tu primera mamografía, te sentirás más confiada al autoexplorarte, pues ahora sí estarás segura de cuál es la manera en que deben sentirse tus senos normalmente, y podrás distinguir si algo cambia.

5. Te aleja de las estadísticas tristes

El cáncer de mama es la segunda causa de muerte entre las mujeres, pero esto se debe a que se detecta en etapas tardías. Tú no tienes por qué ser parte de estas estadísticas. La detección temprana da excelentes posibilidades de superar el cáncer.